Las 10 preguntas que más nos hacen sobre la lengua de signos

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A lo largo de nuestros años de experiencia en la enseñanza de la lengua de signos y, especialmente en los últimos años con nuestros cursos online, hay una serie de preguntas nos hacen muchas veces sobre la lengua de signos. Intentamos aclararlas a continuación y, por supuesto, siempre puedes consultar nuestra página de preguntas frecuentes sobre los cursos online de lengua de signos o escribirnos a través de nuestra página de contacto para cualquier otra duda.

¿Es difícil aprender la lengua de signos?

No puede decirse que haya ningún idioma más difícil de aprender que otro. El ser humano nace preparado genéticamente para el lenguaje y para adquirir el complejo sistema de códigos y reglas de cualquier lengua.

Es verdad que es más fácil aprender varios idiomas en la infancia por la plasticidad cerebral y es por ello que la tendencia educativa actual es promover el bilingüismo con, al menos, una lengua extranjera que le servirá para su futuro desarrollo laboral y acceso a otras culturas. A medida que una persona se va haciendo mayor, aprender una segunda lengua puede ser más difícil.

Sin embargo, no hay límite de edad para aprender un nuevo idioma. La facilidad o dificultad para aprender idiomas depende de cada persona y de muchos factores. En nuestra experiencia, los tres factores que más facilitan aprender una lengua de signos son la motivación, el tiempo de dedicación o esfuerzo y la práctica.

Sí que hay un aspecto en el que es más fácil de aprender en lengua de signos que la mayoría de las lenguas orales: las lenguas de signos son ágrafas. En este sentido, en las lenguas orales, además de aprender las destrezas de expresión oral y comprensión auditiva, necesitas trabajar las destrezas de expresión escrita y comprensión lectora, con la consiguiente dificultad cuando los sistemas de escritura no coinciden fonéticamente con la lengua hablada (como es el caso de inglés) o incluso cuando utilizan sistemas distintos al alfabeto latino (por ejemplo, algunas lenguas asiáticas). Todo esto no ocurre con las lenguas de signos, por lo que solo necesitas adquirir las destrezas de comprensión y expresión signada, lo que conlleva menor inversión de tiempo para dominarlas.

¿Qué lengua de signos aprendo si vivo en Catalunya?

Nuestra recomendación es siempre aprender la lengua de signos del entorno más cercano. Si una persona tiene previsto seguir viviendo en Catalunya, lo lógico es que aprenda la lengua de signos catalana, ya que es la que usan las personas sordas de esa comunidad autónoma.

No obstante, si tienes previsto trasladarte a vivir próximamente a otra comunidad autónoma, puedes aprender lengua de signos española en cualquiera de los centros que trabajan con la plataforma Signocampus. En esta página se listan todos los centros por comunidades autónomas, además de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

¿Me matriculo en un curso de lengua de signos en mi comunidad autónoma o en un centro estatal?

Es indiferente, aunque nos gustaría explicártelo algo mejor.

Signocampus es una plataforma de formación online desarrollada por la Fundación CNSE que presta servicio a una gran variedad de centros formadores. Además, la propia Fundación CNSE elaboró los currículos de lengua de signos española de acuerdo con el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas y los materiales didácticos online (más información aquí).

Salvo cursos muy específicos, la Fundación CNSE no imparte los cursos de lengua de signos española, sino que pone su plataforma a disposición de otros centros formadores. Estos centros son quienes establecen el calendario de organización de los cursos, gestionan las matrículas, llevan a cabo la tutorización personalizada con el alumnado, su evaluación y, en general, todos los aspectos relativos a la enseñanza. La Fundación CNSE se encarga del soporte técnico, resolución de incidencias, expedición de certificados electrónicos, desarrollo del material didáctico y todo lo relativo al mantenimiento técnico y tecnológico de la plataforma.

Esta forma de organizarse garantiza la misma calidad de atención y enseñanza en cualquiera de los centros que trabajan con Signocampus. Sin embargo, hay dos motivos por los que podrías preferir matricularte en un centro de tu propia comunidad autónoma:

  1. Por cercanía física: si necesitas hacer cualquier gestión con el centro o acudir personalmente, sabes que dispones de una localización física más cercana.
  2. Por el aprendizaje personalizado: la lengua de signos española, como cualquier otra lengua, varía ligeramente en algunas comunidades autónomas, especialmente el vocabulario. Dado que los cursos en Signocampus son impartidos por los centros formadores con su profesorado, podrán informarte de cuáles son los signos que más se utilizan en tu comunidad autónoma.

Por ejemplo, el signo “cocina” puede decirse de dos formas en lengua de signos española, como en los siguientes vídeos (fuente: DILSE):

¿No hay cursos en Andalucía con Signocampus?

No disponemos de ningún centro en Andalucía que trabaje con nuestra plataforma Signocampus para ofertar cursos online de lengua de signos. Sin embargo, tal vez podría interesarte alguna de estas dos opciones:

  1. La Fundación Andaluza Accesibilidad y Personas Sordas imparte sus propios cursos online de lengua de signos española en su plataforma. Ten en cuenta que tienen su propia plataforma, metodología y material didáctico, diferente del que estás viendo en Signocampus: https://www.fundacionaccesible.org/
  2. También puedes hacerlo en la UNED en modalidad online, que sí trabajan con el mismo material didáctico de Signocampus, y disponen desde el nivel A1 hasta el B1. En esta página se informa de todos los detalles: https://www.cuid.uned.es/

En ambos casos puedes contactar con ellos para consultarles el precio de matrícula, certificación, calendario de realización y cualquier otra duda.

¿Me reconocen el curso de lengua de signos fuera de España?

Las lenguas de signos, como lenguas, han tenido y tienen un desarrollo diferente de las lenguas orales. Por ejemplo, el  uso del español en países de América como Argentina, Colombia, México y otros muchos estuvo determinado en el pasado por la colonización española. Otro ejemplo: en las últimas décadas se están llevando a cabo esfuerzos de promoción y revitalización de las lenguas autonómicas en España como el catalán, euskera o gallego.

Sin embargo, el uso y expansión de las lenguas de signos ha estado más determinado por la geografía y por la existencia de colegios de niños/as sordos/as que por procesos de colonización o por acciones políticas de promoción. Al igual que cualquier otro idioma, la lengua de signos no es universal, cada país tiene su propia lengua de signos e incluso dentro de un mismo país puede haber dos o tres lenguas de signos diferentes. Y dichas lenguas de signos se usan exclusivamente en su respectivo país, no existe una lengua de signos franca como podría ser el inglés.

En España, se reconocen y se usan dos lenguas de signos: la lengua de signos catalana en Catalunya y la lengua de signos española en el resto del territorio español. Además, hay ciertas variedades dentro de la misma lengua de signos española dependiendo de la comunidad autónoma o la región.

Por todo ello, cualquier formación de lengua de signos en España, podría tener cierto valor pero no hay ningún proceso de reconocimiento o convalidación entre países, sería necesario aprender la lengua de signos del otro país, y lo mismo ocurre con la lengua de signos de otro país en España. También es cierto que la fluidez en una lengua de signos facilita el aprendizaje de otra lengua de signos, o que hay un sistema denominado Signos Internacionales, usado ampliamente en encuentros de personas sordas que proceden de diferentes países, pero esto es un tema que trataremos en otro artículo.

Sign Language Family Tree
En este árbol genealógico puedes conocer las familias de lenguas de signos en el mundo (actualizado en enero de 2021, continuamente se están haciendo nuevos descubrimientos en este campo)

¿Es la lengua de signos española una lengua oficial?

La lengua de signos española está reconocida oficialmente por la Ley 27/2007. Pero una cosa es que una lengua esté reconocida oficialmente y otra es que una lengua sea la oficial de un país o una región. Nos explicamos mejor.

Según el artículo 3 de la Constitución Española, la lengua oficial del Estado es el castellano o español. Además, este mismo artículo indica que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”, lo que significa que lenguas como el gallego, euskera, catalán, etc. son lenguas cooficiales.

La lengua de signos española está reconocida en el artículo 1 de la Ley 27/2007 de esta manera: “La presente Ley tiene por objeto reconocer y regular la lengua de signos española como lengua de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas en España que libremente decidan utilizarla”. Además, se trata de un reconocimiento oficial por cuanto que este reconocimiento proviene del Gobierno de España con rango de Ley y además ha sido sancionado (=aprobado) por el Rey de España.

Sin embargo, la lengua de signos española no es una lengua oficial al mismo nivel del castellano o español. ¿Sabías que en países como Estados Unidos, Reino Unido o Australia el inglés no es el idioma oficial? De hecho, ninguno de estos países ha declarado en su carta magna ninguna lengua oficial, aunque el inglés sea la lengua más ampliamente utilizada.

Lo que implica que en la Constitución Española se encuentre reconocida la lengua española como lengua oficial del Estado es que, como indica la Constitución, “todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”. Por lo tanto, la Ley 27/2007 viene a reconocer el derecho a usarla por las personas sordas y sordociegas pero no puede obligarse a que la población la conozca como si de una lengua oficial se tratase.

He aprendido el alfabeto dactilológico, ¿ya puedo comunicarme con las personas sordas?

No. El alfabeto dactilológico es una representación de la lengua escrita, no un idioma en sí mismo. La lengua de signos expresa los conceptos mediante signos articulados por las manos y otros componentes no manuales (como la expresión facial o movimientos específicos del cuerpo), mientras que el alfabeto dactilológico solo se usa exclusivamente para deletrear nombres propios de una lengua oral o palabras para las que no se conoce una representación signada.

Lo explicamos mejor con un ejemplo: en 2015, nuestra organización Fundación CNSE publicó una infografía con los signos personales de las candidatas y candidatos políticos a las elecciones de ese año, que puedes ver abajo. Si no conociéramos el signo personal de alguna de estas personas, tendríamos deletrear su nombre.

Estos son los signos personales de las candidatas y candidatos/as en las elecciones generales de 2015 (imagen: Fundación CNSE)
Así se deletrearía el nombre del primer candidato de la infografía anterior (imagen: banco de signos e imágenes de Fundación CNSE)

De esta manera, el alfabeto dactilológico es una representación fiel al idioma oral del entorno en que se enuentra y es diferente para cada lengua de signos. Por ejemplo, en el dactilológico de la lengua de signos británica, no existiría la letra ñ del español.

Conocer el alfabeto dactilológico es básico y muy útil, porque si estás aprendiendo lengua de signos y en algún momento no conoces un signo, puede sacarte de un apuro puntual y deletrear la palabra. Sin embargo, nadie se comunica exclusivamente con el dactilológico porque sería algo muy tedioso.

¿Puedo aprender lengua de signos si tengo una discapacidad física?

Por supuesto que sí. Hay personas sordas que tienen alguna discapacidad física o dificultades de movilidad y, naturalmente, se adapta la lengua de signos. Por ejemplo, si tiene movilidad reducida en una mano, puede utilizar la otra.

En caso de duda, siempre puedes consultarlo con el centro formador en el que quieras matricularte.

¿Qué son los signos personales?

Como hemos visto más arriba, el alfabeto dactilológico solo se utiliza para nombres propios, así que podrías pensar que a las personas sordas se les llama por su nombre en dactilológico. Sin embargo, no es muy práctico deletrear palabras.

En la comunidad sorda se usa un signo personal en lugar del nombre en dactilológico. Además de ser más cómodo referirse a las personas por su signo personal, también es un rasgo cultural de la comunidad sorda. Hay que tener en cuenta que los nombres de las personas también reflejan el idioma utilizado, por ejemplo, nombres como Mary, Peter o John claramente nos sitúan en el idioma inglés y no es habitual que se utilicen estos nombres para personas nacidas en España.

De la misma manera, los signos personales son para la lengua de signos lo que los nombres y apellidos son para las lenguas orales. Lo signos personales suelen asignarse por la apariencia física o por alguna característica personal. Si quieres saber más sobre los signos personales y conocer los signos personales de personas sordas y sordociegas famosas en España, te recomendamos visitar signos.excepcionales.es (también puedes conocer los signos personales de personas sordas y sordociegas de todo el mundo, aunque la web está en inglés, aquí: signs.unusualverse.com).